lunes, 1 de marzo de 2010

viernes, 19 de febrero de 2010

Cosa de Niños que Vienen y Van.



Daniel Merchán M.

El nombre de fenómeno del Niño tiene que ver con el Niño Jesús, pues los pescadores del Perú le dieron ese nombre al calentamiento del mar que observaban cada tantos años cerca de la Navidad. En efecto es un fenómeno meteorológico que altera la temperatura normal de las aguas del Océano Pacífico, en la zona que va desde las costas de Australia y Nueva Zelanda hasta las de Colombia, Ecuador y Perú, principalmente. El calentamiento de las aguas altera la evaporación y las corrientes de aire, produciendo un incremento de las precipitaciones en unas zonas y produciendo sequía en otras, es decir en unas partes se pueden presentar inundaciones y en otras disminuyen las aguas de los ríos, las lagunas y las represas.



La presencia de “El Niño” implica que muchas regiones normalmente húmedas, llegan a ser secas y otras que se han caracterizado por su sequía continuada, se vuelven húmedas. Los fenómenos meteorológicos del Niño, en especial los de mayor perturbación meteorológica, han sido vinculados con efectos en casi todos los aspectos de la vida humana: brotes de enfermedades, rendimientos agrícolas más bajos y más altos, inundaciones y sequías, cambios en la demanda energética, interrupción de la generación de energía hidráulica, fluctuaciones en la pesca, desplazamiento de animales, incendios forestales y bienestar económico de países vulnerables. El impacto más grande de El Niño se presenta en los trópicos, donde el fenómeno climático tiene su origen. Esa zona incluye a la mayor parte de África, el sur de la India, el sur de Asia, Indonesia, Nueva Guinea, el norte de Australia, el sur de México, América Central y la zona norte de América del Sur. Según algunos estudios, El Niño se prolongará hasta el invierno 2009-2010, con un fortalecimiento de débil a moderado hasta otoño, pero más intenso a partir de entonces.



El Niño se lleva produciendo con una periodicidad de entre dos y siete años durante los últimos siglos, quizá milenios. Algunos estudios sugieren que El Niño pudo provocar la caída de algunas civilizaciones precolombinas, e incluso un trabajo publicado en Nature se atrevió a proponer que las pobres cosechas europeas que estimularon la Revolución Francesa en 1789 fueron efecto de este fenómeno. Se estima que cada 500 o 1.000 años se produce una gran catástrofe, conocida como Mega Niño, capaz de producir graves daños en las zonas afectadas. En este sentido, se cree que fenómenos de dichas características podrían haber provocado la desaparición de varias civilizaciones en el pasado. Por su parte, 'Niños Muy Fuertes' como los de 1925, 1983 ó 1997 ocurren cada 50 años aproximadamente, mientras que 'Niños Normales' se producen cada 3 ó 4 años, a menudo con efectos beneficiosos para el entorno como la generación de recursos en agua, aunque también daños apreciables. Muchos científicos advierten de que El Niño está viéndose también afectado por el cambio climático provocado por el ser humano, con lo que se corre el riesgo de que los 'Niños Muy Fuertes' se den con mayor frecuencia.



Más recientemente, se ha detectado otro fenómeno, denominado “La Niña”, que se caracteriza por otras condiciones anómalas, esencialmente opuestas a las de los episodios de “El Niño”. En este caso, la temperatura superficial del mar disminuye por debajo del valor medio climatológico. La presencia de aguas relativamente más frías en este sector constituye la evidencia más directa de la presencia del fenómeno “La Niña”. En general las máximas anomalías térmicas negativas son de una magnitud inferior a las que se registran durante los episodios de El Niño. De cualquier forma, en el futuro cercano, habrá que tomar mayores precauciones ante el paso de estos singulares Niños que vienen y van.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Ucrania y Costa Rica en Proyección Distinta.



Daniel Merchán M

Las recientes decisiones de parte de algunos pueblos de la comunidad internacional, en cuanto a su proyección futura y a los cambios de tendencia, nos muestran realidades equidistantes en distintos escenarios de la geografía mundial, por un lado encontramos a una renovada Costa Rica que ante el termino del mandato del presidente Oscar Arias vislumbra en su futuro más cercano la llegada de una nueva conductora de los destinos costarricenses, nada mas y nada menos que en la persona de Laura Chinchilla nueva presidenta del país centroamericano. Por otra parte Ucrania acaba de dar un vuelco en lo que fue el inicio de la emblemática Revolución Naranja hace ya algunos años en la victoria liderizada por Víctor Yuschenko quien se erigiría posteriormente Presidente, pero hoy el que fuera el derrotado en ese momento Víctor Yanukovich se presenta con la opción vencedora en su regreso a dominar el poder en el estado ucraniano, una vez más en medio de acusaciones y disputas esta vez en un resultado muy cerrado frente a su principal contendora la primer ministro Yulia Timoshenko.



En el primero de los escenarios surge una nueva protagonista, Se llama Laura Chinchilla Miranda. Es la nueva presidente de Costa Rica, y, para los interesados en el tema, la primera mujer en la historia del país que ocupa ese cargo. Tiene cincuenta años y una larga carrera política en el Partido de Liberación Nacional, Chinchilla fue ministra, legisladora y vicepresidente de la Nación. Es cientista política y sus investigaciones y ensayos han sido publicados en universidades de Centroamérica, Estados Unidos y Europa. Dicen que, además de inteligente, es enérgica y progresista. Si así fuera, ahora tendrá la ocasión de demostrarlo. El principal reto de la nueva gobernante del país centroamericano será el de hacer frente a la crisis económica y plantearse un proceso de reactivación, El otro gran problema que tendrá en vilo a la nueva mandataria es el de la violencia creciente que se aprecia en esa nación. Al respecto la Presidenta dijo que "América Latina tiene dos récords muy tristes: ser el continente con mayor inequidad y el más violento”, Y advirtió que la gran respuesta a los temas de violencia tiene que ver más con una agenda de desarrollo. Realmente de Costa Rica y ahora bajo el mando de Chinchilla siempre se espera un papel importante en cuanto al surgimiento de Centroamérica como zona de amplias negociaciones comerciales y políticas, además de ser lugar predilecto para dar solución a una diversidad de conflictos y desencuentros que suelen surgir en el debate latinoamericano, por lo que el nuevo gobierno ya lleva consigo la responsabilidad de asumir en dado caso tal predisposición tan valiosa que le ha acarreado una alta prestancia y respeto en gran parte de la comunidad internacional.



Hacia el otro lado del Mundo se ve un escenario distinto. Ucrania despertó hace pocos años las simpatías de muchos europeos cuando sus ciudadanos se levantaron contra los restos del comunismo en la Revolución Naranja. Un pueblo reaccionaba frente al autoritarismo y demandaba tanto un régimen auténticamente democrático como una relación mucho más estrecha con la Alianza Atlántica y la Unión Europea. Las recientes elecciones han puesto punto y final a aquella experiencia, aunque en realidad aquel proceso tan esperanzador se diluyó con el paso del tiempo. Hoy la realidad indica el regreso de la clase política desplazada en aquel momento y encabezada por Víctor Yanukovich, Fueron cinco años los que Yanukovich trató de ‘robar’ literalmente la presidencia de este país, haciendo uso de tácticas poco democráticas como la falsificación de boletas electorales y amenazas a los medios. Pero no fue hasta esta pasada elección que los ucranianos le otorgaron un voto de confianza y lo eligieron su Presidente. Ahora le toca el turno a Yanukovich de no sólo demostrar que su país ha cambiado, sino que él también. Los ucranianos no están preparados para renunciar a los avances obtenidos en materia de transparencia, de libertad de expresión y política económica. Uno de sus principales retos será combatir el cáncer de la corrupción que aqueja a las instituciones. Mientras tanto, Ucrania debe recuperarse del colapso económico que ha sufrido tras una caída del 15 por ciento de su producción y de la pérdida de un préstamo por parte del Fondo Monetario Internacional, después de que los dos principales partidos políticos no quisieron apegarse a las condiciones de esta Institución. Ucrania necesita ponerse de pie y luchar contra las divisiones políticas internas, que separan al país entre oriente y occidente, entre quienes apoyan el modelo ruso y el europeo.



Bien podemos observar dos realidades diametralmente opuestas en cuanto a la filosofía política y los laberintos del pensamiento, pero que claramente responden a las necesidades de 2 estados que son ejes fundamentales de la sociedad actual, cada uno en su justo rol y medida, Costa Rica frente a al redistribución del poder en Latinoamérica y su histórico papel equilibrio internacional, Y una Ucrania estratégicamente clave para las aspiraciones de los distintos Bloques que disputan la región por su valor económico, político y social. Ciertamente las tendencias se encuentran en constante cambio, sin embargo nunca esta de más recordar que el beneficio del estado y de cada uno de sus pueblos va más allá de cualquier cambio circunstancial, y hace primordial la búsqueda y obtención de la madurez política suficiente para llevar la evolución y crecimiento continuo como meritos esenciales que dejan frutos positivos a todos y cada uno de los miembros de las naciones en pleno desarrollo.

Globalización

domingo, 31 de enero de 2010

Chile en Viraje Alternativo.



Daniel Merchán M.

Lo ocurrido en Chile en referencia a la victoria de Sebastian Piñera como nuevo presidente de la republica, hasta hace algunos meses parecía algo imposible de imaginar, sobretodo por la gran fuerza e influencia que ha tenido la izquierda democrática en ese país luego de la caída del régimen establecido por Augusto Pinochet. La denominada “Concertación” que no es más que la alianza de todos los partidos y movimientos de tendencia izquierdista, había dominado los destinos chilenos sin encontrar un rival realmente preocupante hasta los actuales momentos, ciertamente la división que invadió a estos grupos a la hora de presentar candidaturas a la presidencia chilena definieron los resultados en detrimento de su más cercano contendor: el ex presidente Eduardo Frei, quien ha pesar de contar con el apoyo del partido del gobierno saliente y de la presidenta Michelle Bachelet quien abandona el cargo con altos índices de popularidad en algunos casos superiores al 80 %, no han podido evitar la derrota obtenida por su representante en esa jornada crucial.



Sebastián Piñera se convirtió de esa manera en el presidente electo de Chile, como cabeza de un histórico triunfo de la derecha, que desde 1958, cuando fue elegido Jorge Alessandri, no llegaba a La Moneda por la vía de las urnas. En la segunda vuelta electoral, Piñera, hijo de un diplomático y doctor en Economía por la Universidad de Harvard (EEUU) y cuya fortuna ha sido calculada en unos 1.000 millones de dólares, alcanzó, según los cómputos oficiales, el 51,61 por ciento de los votos, contra un 48,38 por ciento del oficialista Eduardo Frei. "El país quiere un cambio, ha virado a la derecha", dijo el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, el primer representante del gobierno de Michelle Bachelet que admitió el triunfo de la coalición por el Cambio, integrada por los partidos Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN), mucho más conservadores que Piñera, según los observadores. Piñera, de 60 años, planteó durante la campaña electoral un aumento de los incentivos al sector privado para acelerar la recuperación económica tras la recesión y disminuir el paro. Estas posiciones favorables a la empresa privada, sin embargo, le han granjeado antipatías entre los sindicatos y le obligarán a gobernar con un Congreso muy fragmentado, pero con una visión de país que recibe un Estado lleno de experiencias positivas en los últimos años sobretodo en el plano económico, Chile cuadruplicó su Producto Interior Bruto (PIB) hasta los 172.000 millones de dólares en el 2008, y de forma paralela a los avances económicos, el país redujo la pobreza desde cerca del 40 % de la población en 1990 al 13 %.



La victoria de Piñera transmite dos señales básicas al conjunto de Latinoamérica: la primera es la independencia del voto, porque pese a la altísima popularidad de la presidenta Bachelet, lo mismo que ocurre con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, sus candidatos deben brillar con luz propia para que haya transmisión de intención de voto. Y la segunda es la promoción de la cultura democrática: que pese a contar con tendencias que ostentan durante un largo tiempo el ejercicio del poder, bajo ese valor adquirido también se permite realizar cambios alternativos que respondan a la solicitud de la población y que más allá de las diferencias políticas otorguen a cada país la posibilidad de modificar: tendencias, fuerzas y gobiernos, en justa rotación para la preservación del Estado como único interés supremo.



El Estado Chileno han dado una lección de civismo, realmente han llegado a puntos de encuentro que son difíciles de alcanzar, quizás porque los pueblos signados por firmes tragedias en el pasado, tienen sobre ellos mismos la especial obligación de aprender y evolucionar en beneficio de todos, sabiendo que se pueden tener diferencias sobre muchas cosas, pero que los puntos en común hacen más fuertes y grandes el presente y futuro de las Naciones, A menudo se confunde una buena comunicación con un eficaz ejercicio de la hipocresía. Sin embargo, las buenas formas durante el cambio de manos del poder en Chile propician y revelan a la vez una admirable madurez democrática y política.

Earth Song - MJ.

domingo, 24 de enero de 2010

Haití copado de Penurias



Daniel Merchán M.

En momentos en que el desastre se apodera de una de las naciones de nuestro apreciado caribe y de la extensa América, hay que valorar los resultados y daños que han ocurrido y ante todo desarrollar la capacidad suficiente para iniciar el rescate de un país que ha estado durante años sumergido en la pobreza y en un sin fin de penurias que no le permiten surgir como estado, es hora de demostrar el fraternalismo del que tanto se habla en nuestros países y aportar la ayuda disponible para cambiar y encaminar un nuevo inicio de la mejor manera posible, en una sociedad que pareciera haber recibido un destino resignado al dolor y el sufrimiento con muy pocas opciones y esperanzas.



El terremoto de magnitud 7,3 en la escala Richter, registrado a 15 kilómetros de Puerto Príncipe, la capital de Haití, liberó una energía equivalente a la explosión de 200.000 kilos de trinitrotolueno (dinamita), según expertos en geología. Un sismo de 7 en la escala Richter provoca destrucción masiva, con deslizamiento de terrenos que sepultan cualquier población. El Instituto Geológico de Estados Unidos ha asegurado que es el más potente sufrido en el país en 240 años. Los daños al gobierno y la cifra de muertos todavía no se han calculado, pero la destrucción en la capital Puerto Príncipe ha costado numerosas vidas y ha destruido instalaciones, incluyendo oficinas del gobierno.



La situación de los niños, niñas y mujeres en Haití era de gran vulnerabilidad antes de que el terremoto golpeara la isla. Haití es uno de los países más pobres del mundo, ocupa el lugar 148 de 179 países según el índice de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y está en constante lucha para recuperarse de años de violencia, inseguridad e inestabilidad mientras lidia con un desastre natural tras otro. La distribución de ingresos de Haití es altamente desigual: solamente uno de cada 50 haitianos tiene ingresos fijos, Igualmente desigual es el acceso a servicios básicos: cuanto más pobre son los niños de la isla, menores posibilidades tienen de tener acceso a sus derechos más fundamentales. Demasiados son los niños, niñas y mujeres en Haití que deben luchar a diario por sus derechos a necesidades básicas como la nutrición, el agua potable, la educación y la protección contra la violencia.



Haití también tiene el segundo índice más alto de densidad demográfica en el hemisferio occidental. Se estima que un 46% de la población tiene menos de 18 años de edad, por lo cual la lucha de los niños y niñas haitianos se redimensiona a lo largo y a lo ancho de la sociedad con serias consecuencias para el futuro desarrollo de éste país. Los efectos de este último desastre natural, posterior a una devastadora temporada de huracanes en 2008 de la cual el país aún no se había recuperado, serán catastróficos. El hacinamiento y el limitado suministro de agua potable y saneamiento, más allá de ésta emergencia, acarrean un alto riesgo de enfermedades contagiosas que sólo se potencia durante catástrofes naturales combinándose con dificultades en la entrega de suministros básicos.



Sean cuales sean las razones por las que la naturaleza nos ha demostrado en Haití nuestra vulnerabilidad ante ella y su inmenso poderío, la reflexión que debe hacerse es frente a nuestra condición humana en este mundo, quizás el planeta este respondiendo en la misma medida al cómo lo agredimos, quizás sean horas para evidenciar nuestra capacidad de ayuda y respuesta ante las crisis inesperadas, quizás debamos entender que tenemos que crecer todos los países juntos y no dejar de un lado a aquellos que tienen menos condiciones de hacerlo, cualquiera que fuese el motivo, la meta es y debe ser el de persistir en la lucha continua por la conservación de la vida de cada uno de los seres que tenemos el placer de habitar este singular hogar al que llamamos tierra, y así recordar un excelente proverbio ruso para estas ocasiones en particular: “caer esta permitido, levantarse es obligatorio”.

miércoles, 6 de enero de 2010

Largo Camino después de Copenhague.



Daniel Merchán M.

Luego de haber vivido las intensas jornadas de Negociación en Copenhague producto del reto global para derrotar al tan temido cambio climático, las conclusiones de la publicitada reunión no dieron precisamente en el punto exacto para colmar las expectativas que sobre ella se habían generado, es decir luego de Copenhague y todo lo que significó, aun quedan muchos caminos por recorrer.

A pesar de las enormes presiones, las grandes esperanzas y los esfuerzos de último minuto de gobernantes de 128 países, todo concluyó en un vago texto titulado Acuerdo de Copenhague. La promesa de “sellar un pacto” climático fue pospuesta al menos un año más. Los insuficientes compromisos de algunos países, y las posiciones de algunas potencias emergentes resultaron irreconciliables. A partir de ahora, todos los esfuerzos que se emprendan para detener el avance del cambio climático tendrán un carácter dramático porque el tiempo ha culminado.



De hecho, el acuerdo más relevante, Es el texto que afirma que los países industrializados deberán aportar anualmente 72.000 millones de euros a partir del año 2020 en ayudas para que los países más desfavorecidos puedan prepararse para el cambio climático. Se empezaría en el 2010 por una cantidad menor y se iría subiendo progresivamente, aunque no se establece un reparto de cuotas. A corto plazo, en el periodo 2010-2012, serán 21.000 millones de euros. La UE se había comprometido a poner 7.300 millones; Japón, otros 7.700, y Estados Unidos anunció 2.500 más. El texto no especifica ni quién aportará los fondos que faltan ni quién los recibirá.



Desde los aspectos formales del resultado principal de la Cumbre hasta los contenidos, se quedan muy por debajo de las expectativas y de las necesidades de la lucha contra el cambio climático establecidas por la ciencia. La COP únicamente “toma nota” del texto presentado, que: no incluye compromisos concretos y cuantificables de reducción de emisiones para los países industrializados, ni conjuntos ni individuales, ni en el horizonte de 2020 ni en 2050; no existe garantía de que la financiación de los países del Norte a los del Sur sea adicional a los compromisos de Ayuda Oficial al Desarrollo; y deja el trabajo para más adelante a pesar de que los presentes en esta ocasión eran quienes se supone toman las decisiones en el mundo.



También ha quedado claro que el objetivo de lucha contra el cambio climático es seguramente el primer desafío que afecta a toda la humanidad, y que por tanto requiere la acción conjunta y el entendimiento entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo. Ha quedado también patente un nuevo reparto de poder en el escenario internacional, en el que Europa ha mostrado su ambigua irrelevancia como actor internacional mientras EE.UU. habla con China de igual a igual. Un nuevo mapa geopolítico en el que el gigante asiático, verdadera nueva potencia mundial, lidera el grupo de potencias emergentes formado por India, Rusia y Brasil.



Las conversaciones internacionales para poner coto al cambio climático se iniciaron en 1994, por lo que un año más de discusiones podría parecer intrascendente, pero no es así. En diciembre del 2007, en la cumbre de Bali, los países del mundo acordaron una «hoja de ruta climática» que debía concluir en Copenhague con un tratado ambicioso para reducir las emisiones. La ciudad de Copenhague se convirtió en el símbolo del cambio hacia una sociedad menos dependiente de los combustibles fósiles, Se hablaba de una nueva revolución verde. Pero las aspiraciones se han postergado de nuevo, así que no queda otra vía sino seguir trabajando para colocar en el futuro cercano de este nuevo año las esperanzas renovadas y la voluntad anhelada en el fin de conseguir los verdaderos acuerdos globales para poner fin a este caótico problema, y que quizás encuentren el escenario clave en la cumbre de México 2010 relativa especialmente al cambio climático.

martes, 15 de diciembre de 2009

¿Guyana o Guayana?, Territorio de Confusiones.



Daniel Merchán M.

Venezuela reclama desde hace más de 150 años una parte del territorio de la República Cooperativa de Guyana conocido como la Guayana Esequiba, Las cédulas reales venezolanas acreditan los derechos históricos de este país desde tiempos coloniales, ya que en el momento de constituirse la llamada República de la Gran Colombia por Simón Bolívar, en 1819, que comprendía los territorios de Venezuela, Nueva Granada y Quito, la frontera oriental venezolana estaba definida por el curso del río Esequibo. Hacia 1840, el descubrimiento de notables yacimientos de hierro y oro en la Guayana Esequiba despertó de nuevo el interés británico por la zona. En 1899, un tribunal dictó sentencia sobre este espacio en litigio en favor de Gran Bretaña. A partir de entonces, Venezuela no ha cesado en su empeño para recuperarlo y conseguir el reconocimiento internacional.




Guayana Esequiba, llamada también Territorio del Esequibo, es una región señalada en el mapa de Venezuela con el nombre de Zona en Reclamación. Mientras se dirime el litigio fronterizo, ya sesquicentenario, y forma parte del territorio de la República de Guyana, independizada de la Guayana Británica en 1966. Bañada por numerosos ríos, buena parte del territorio sirve para la actividad agrícola, especialmente en la costa donde fluyen los ríos Kukenán, Boruca y Pomerún, propiciando el establecimiento de grandes plantaciones de arroz y caña de azúcar. También se da, en ciertas sabanas, la cría de ganado vacuno. La existencia de oro y diamantes, más el inmenso potencial hidroeléctrico derivado de numerosas cataratas, en particular las del río Mazaruni, que aumentaron las apetencias de los ingleses desde que ejercían la autoridad en la Guayana Británica (hoy Guyana), hasta llegar a despojar progresivamente a Venezuela de este territorio.



Venezuela propone en 1983 la negociación directa con Guyana, pero ésta no acepta y propone tres alternativas (Asamblea General de la ONU, Consejo de Seguridad o Corte Internacional de Justicia) que Venezuela rechaza. Por iniciativa de Venezuela en 1983 el conflicto limítrofe se lleva bajo los auspicios del Secretario General de las Naciones Unidas, apegados al artículo 33º de la Carta de las Naciones Unidas referente a los medios de soluciones pacíficas. En 1987 Guyana y Venezuela deciden aceptar el método de los buenos oficios que comienza a funcionar desde 1989 hasta la actualidad, aunque sin mayores avances.

El 15 de noviembre de 2007 se produjo un incidente fronterizo cuando el gobierno guyanés de Bharrat Jagdeo reclamó a Venezuela por la incursión de 40 soldados venezolanos que habrían penetrado en aguas territoriales disputadas para volar dos dragas en el río Cuyuní. Venezuela argumentó inicialmente que la operación tenía como fin combatir la minería ilegal y que el hecho se había producido al oeste de la zona en reclamación, sin embargo, después de realizarse una investigación el vicecanciller venezolano viajó a Guyana y, según declaró el canciller guyanés, éste se disculpo por el hecho: "El vicecanciller venezolano expresó un sincero arrepentimiento y aseguró que este hecho no tenía motivaciones políticas por parte del gobierno venezolano". El jefe del estado mayor guyanés Gary Best reconoció que las Fuerzas Defensa de Guyana no cuentan con capacidad para evitar la entrada en el país de militares venezolanos, pero advirtió que "si los venezolanos abren fuego primero, las FDG responderán".



Actualmente debido a la ausencia de presencia venezolana en ese basto territorio, los recursos de esa importante zona en disputa, Son diezmados, algunas personas son traficadas de manera ilícita, los ríos esenciales y principales del Esequibo, son contaminados con mercurio y metales pesados. Nuestros barcos de pesca son retenidos ilegalmente, confiscadas sus cargas, apresadas sus tripulaciones, condenando a la quiebra a los armadores venezolanos, con cuantiosas multas en divisas, todo con procesos ilegales, inhumanos y coercitivos.



Estos abusos en la actualidad, podríamos evitarlos, colocando en ejecución: el Decreto del 09 de julio de 1968, que declaró mar territorial de Venezuela, la faja de mar que se extiende desde Punta Playa hasta la desembocadura del Esequibo. Decreto éste no derogado, pero que lamentablemente, no ha podido ser aplicado. Actualmente, los gobiernos de ambos países siguen buscando una solución al problema, y han anunciado reiteradamente que la controversia está próxima a resolverse. Incluso al punto de retomarse las negociaciones y ya estarse hablando de proyectos de vialidad conjunta, lo cual desde la matriz histórica de este problema no ha logrado alcanzar soluciones asertivas de ese nivel, Es así como, estando a la espera de una respuesta definitiva, el territorio situado al Oeste del Río Esequibo, sigue presentando en el mapa de Venezuela rayas diagonales que lo identifican como un "Territorio en Reclamación".

lunes, 14 de diciembre de 2009